
¿Qué significa la cláusula de inspección?
Es el período durante el cual podemos realizar una inspección física profunda de la propiedad para determinar los posibles daños “ocultos” o deficiencias que ameritan reparaciones que no pudimos observar el día que vimos la propiedad.
¿Dónde se establece esta cláusula?
En el contrato de compra/venta se establece:
- Fecha máxima para realizar la inspección.
- Monto máximo de reparaciones estimadas o daños que permitirían la cancelación del contrato.
¿Quién realiza la inspección y cómo?
Una de las principales implicaciones de estas nuevas reglas es que los agentes inmobiliarios ya no pueden hacer pública la compensación en plataformas como el MLS (Multiple Listing Service). Este cambio limita la visibilidad de las comisiones, que ahora deben ser negociadas de manera privada entre el agente y el cliente.
Otro cambio significativo es que los compradores tendrán que firmar acuerdos de compensación con sus agentes, estipulando que, en caso de que el vendedor no pague la comisión, será el comprador quien deba asumir ese costo. Esto refuerza la importancia de establecer expectativas claras con los clientes desde el principio del proceso de compra.
¿Qué deben saber los agentes inmobiliarios?
Puede realizarse a través de un inspector licenciado el cual utiliza instrumentos, herramientas y técnicas de medición de:
- Estructura.
- Equipos electrodomésticos.
- Aire acondicionado y calefacción.
- Calentador de agua.
- Cableado eléctrico.
- Condición del techo.
- Presión de agua / plomería.
- Interruptores eléctricos.
- Fuente y calidad de agua.
- Sistema de pozo séptico.
- Presencia de plagas (termitas, cucarachas, ratas, ratones, entre otros).
El inspector elabora un extenso reporte con estimado en reparaciones o reemplazos que le darán una idea muy clara de las condiciones de la propiedad.
Si no desea contratar los servicios de inspector, usted mismo puede realizar la inspección.
¿Es responsabilidad del vendedor reparar o dar un crédito?
No, esta inspección sólo permite al comprador tomar decisión de seguir adelante, intentar negociar o rescindir el contrato según el monto establecido en la cláusula.